Pampuchy, parowańce, pyzy bez farszu, kluski na parze, parzaki, parowce, o ruchańce—no importa cómo las llames, sabes que estas delicias esponjosas no tienen comparación. Son amadas tanto por niños como por adultos. Su textura ligera y suave y su sabor ligeramente fermentado hacen de ellas uno de los platos más preparados en Polonia.
La receta para pampuchy es muy sencilla y sin complicaciones. Hacer estas albóndigas como nubes no debería presentar ningún problema. Puedes servirlas en una versión salada—con salsa de carne, acompañadas de carne y verduras—o como un plato dulce. Las posibilidades culinarias son infinitas.
Ingredientes para el Fermento:
En un bol pequeño, coloca la levadura desmenuzada. Añade la harina y el azúcar, luego mezcla y deja reposar durante 15 minutos hasta que el fermento comience a "trabajar". Mientras tanto, tamiza la harina con una pizca de sal en un bol grande. Añade la leche y los dos huevos. No olvides añadir la mantequilla derretida y el fermento.
Mezcla todo bien y luego amasa usando una batidora de mano o un robot de cocina. Amasa la masa durante unos minutos hasta que se vuelva elástica, suave y sin grumos. Forma una bola con la masa, colócala en un bol, cúbrela con un paño o toalla de cocina, y déjala reposar.
Después de una hora, transfiere la masa ya fermentada a una superficie enharinada. Divide la masa en varias porciones más pequeñas y dales forma de pequeñas bolas de tamaño igual. Colócalas en una tabla y cúbrelas con un paño para que aumenten su volumen. Ahora, simplemente hierve agua en una olla con un inserto especial para vapor o una tela de muselina estirada. Coloca las bolas de masa encima y cocínalas al vapor en tandas durante unos 15 minutos. Después de este tiempo, los bollos al vapor estarán listos para disfrutar. ¡Buen provecho!