No hace falta buscar muy lejos para ver un paisaje de cuento de hadas sacado directamente de los libros de fantasía. Sin embargo, esto no es ficción, sino uno de los pocos lugares de este tipo en el mundo. Cientos de pinos retorcidos, plantados por guardabosques alemanes hace más de 140 años, crean un paisaje en las dunas entre Pogorzelica y Mrzeżyno que cuesta creer que sea auténtico.
Hasta ahora, este bosque no ha sido ampliamente conocido porque es de difícil acceso para el visitante promedio. Para verlo, se deben caminar varios kilómetros. En comparación con el Bosque Torcido cerca de Gryfino, este tiene más árboles retorcidos. Algunos de ellos tienen formas extraordinarias, con algunos árboles curvándose tanto que han dado un giro de 360 grados y han vuelto a crecer hacia arriba. Tales formas son bastante inusuales. No hay dos árboles idénticos en esta área, y están artísticamente torcidos de diversas maneras. Desafortunadamente, no existe documentación ni registros sobre cómo se crearon tales deformaciones en los árboles. Solo quedan especulaciones sobre por qué este bosque de pinos, en lugar de crecer recto, se curva hacia arriba en arcos.
Una hipótesis sobre la formación del bosque torcido es que vientos muy fuertes dificultaron el crecimiento adecuado de los pinos. Otras teorías consideran diversas posibilidades, desde condiciones genéticas hasta la influencia de fuerzas sobrehumanas. Sin embargo, la teoría más plausible se relaciona con la historia militar de la zona. El bosque se encuentra en terrenos que solían ser campos de entrenamiento militar. Existe una teoría de que la apariencia de los árboles fue influenciada por agentes químicos utilizados por los alemanes para crear niebla artificial. Se supone que estos agentes reaccionaron con el tejido vivo de los árboles, causando tales deformaciones.