Puedes hacer muchas cosas deliciosas con huevos. Preparamos diferentes tipos de huevos revueltos, ensaladas, y para las fiestas y celebraciones, los rellenamos de diversas maneras. En verano, servimos huevos fritos con patatas para el almuerzo, pero todavía rara vez hacemos huevos escalfados. Estos huevos, también conocidos como huevos Benedict, son simplemente perfectos. Saben muy bien en tostadas, como acompañamiento de frijoles y espárragos, o en sopas y caldos. Cómo se hacen los huevos escalfados? No es difícil, solo hierve un poco de agua con un poco de sal y vinagre, y rompe un huevo crudo. Luego, espera un momento hasta que la clara se cuaje y ya puedes disfrutarlo.
Ingredientes:
Tuesta el pan en una tostadora o en una sartén seca. En una olla, lleva a ebullición agua con vinagre y una pizca de sal. El agua no debe hervir intensamente.
A continuación, crea un remolino en el agua con una cuchara y coloca el huevo roto en el centro. Cocina durante unos momentos hasta que la clara esté completamente cuajada. Retira el huevo con cuidado usando una espumadera y colócalo en un plato. Repite con los huevos restantes.
Fríe brevemente las lonchas de jamón en una sartén (este paso es opcional) y colócalas sobre el pan tostado. Sobre el jamón, coloca la rúcula o espinaca, y luego el huevo escalfado. También puedes rociar el huevo con salsa holandesa si lo deseas.
Cuando agregas solo un poco de vinagre al agua hirviendo, puedes estar seguro de que la clara del huevo no se dispersará, sino que mantendrá su forma bonita. También es recomendable agregar vinagre cuando hierves huevos duros, ya que si alguno se rompe, la clara no se escapará, sino que se mantendrá ordenadamente dentro de la cáscara.