NASA capturó el vórtice verde en el Golfo de Finlandia en el Mar Báltico mediante el satélite Landsat 8, que en 2018 tomó una imagen en colores naturales. El fenómeno, con un diámetro de 25 kilómetros, estaba compuesto por cianobacterias, que quedaron atrapadas como resultado de la colisión de dos corrientes opuestas.
El florecimiento de cianobacterias ocurre en esta región cada verano, aunque no siempre forma un vórtice tan espectacular. Sin embargo, como señaló el portal Live Science, en los últimos años el fenómeno ha aumentado en tamaño y frecuencia. La causa de esto es la entrada de nitrógeno, fósforo y nutrientes en el agua, que provienen de actividades humanas como la agricultura, el uso de combustibles fósiles o la eliminación de residuos.
Según el Instituto Oceanográfico de Wood Hole, la acumulación de algas cerca de la superficie priva a otros organismos de nutrientes y oxígeno, lo que puede hacer que se asfixien. Los científicos llaman a estas áreas pobres en oxígeno "zonas muertas".
Además, tienden a expandirse, lo que, combinado con el aumento de las temperaturas de los mares, que provoca una disminución peligrosa en los niveles de oxígeno, puede tener graves consecuencias para el medio ambiente. Estos efectos del cambio climático dificultan el desarrollo de peces y otros organismos marinos que desempeñan un papel vital en el ecosistema.