"Pasé la Navidad con mi perro bajo una manta. La familia es una farsa. Odio esta falsedad"

"Cada a?o me forzaba a participar en este circo navideno, y al regresar a casa, lloraba de impotencia. Muchos se preguntarán por qué hablo de manera tan drástica sobre esto. Ahora lo explico", escribe en una carta a la redacción nuestra lectora, quien pasó esta Navidad en soledad.
Pies pod kocem
pixabay.com/@falellorente

"La Navidad es el peor periodo del año. Si explico por qué lo creo, seguramente muchos se sorprenderán. No se trata de la limpieza, la cocina o la compra de regalos. Eso se puede soportar, al fin y al cabo, cada año uno aprieta los dientes y sigue adelante. Basta con armarse de paciencia y relajarse un poco. Me río mientras escribo esto, porque es fácil decirlo, pero difícil hacerlo. Este año decidí que pasaría la Navidad a mi manera, y nadie me diría qué hacer. Hoy sé que fue una muy buena decisión y lamento no haber dado este paso audaz hasta después de varios años de tortura."

"Mi madre no habla con mi padre en la vida diaria, pero en Navidad, claro, intercambian algunas palabras"

"Pasé la Navidad con mi perro bajo una manta. La familia es una farsa. Odio esta falsedad. No me da vergüenza decirlo. Cada año me forzaba a participar en este circo navideño, y al regresar a casa, lloraba de impotencia. Muchos se preguntarán por qué hablo de manera tan drástica sobre esto. Ahora lo explico. Mi madre no habla con mi padre en la vida diaria, pero en Navidad, claro, intercambian algunas palabras. No tengo ninguna relación con mi hermana y mi hermano, pero, por supuesto, en Navidad nos compramos regalos y fingimos que todo es hermoso y maravilloso. Las tías y los tíos son cosa del pasado. Estuvieron presentes cuando había que asistir a un bautizo, y luego desaparecieron."

"Soy una persona feliz y libre. No me arrepiento de nada"

"No sé lo que significa el verdadero amor maternal. Cuando terminé el instituto, me mudé a una ciudad más grande, donde empecé a trabajar, estudiar y alquilar un apartamento con mi propio dinero. Fue en ese mismo apartamento donde pasé esta Navidad. A mi lado estaba mi querido perro. Sin él, no lo habría logrado, pero él prácticamente reemplaza a todos los demás para mí. Soy una persona feliz y libre. No me arrepiento de nada. Aprecio cada momento en soledad y analizo profundamente mi vida."

Iza