Al planear unas vacaciones activas, muchas personas optan por destinos más o menos lejanos, donde no faltan hermosas vistas, numerosas atracciones y rutas interesantes. Mientras tanto, una verdadera joya se encuentra justo al otro lado de la frontera polaca. En la República Checa, puedes encontrar paisajes que parecen sacados de Suiza e Islandia. Y todo en un solo lugar.
El Parque Nacional de la Suiza Checa (en checo: Národní park České Švýcarsko) está ubicado en la parte norte de la República Checa, aproximadamente a una hora de la frontera polaca. Curiosamente, fue establecido recién en el año 2000 y cubre casi 80 km². ¿Por qué vale la pena visitarlo? Principalmente por los paisajes de ensueño que evocan una tierra mágica. No es casualidad que aquí se filmaron algunas escenas de "Las Crónicas de Narnia".
La Suiza Checa es conocida por sus laberintos y desfiladeros de rocas monumentales, y vistas impresionantes que puedes explorar incluso con tu perro. Entre las principales atracciones del lugar se encuentran:
Si tienes un poco más de tiempo, no te pierdas la **Roca de María**, desde donde se tiene una vista impresionante de los alrededores. Otro punto interesante es **Falkenštejn**, una roca que alguna vez albergó un castillo completo, al cual se accedía por una estrecha grieta. Además, en las cercanías de la Suiza Checa, específicamente en la ciudad de Kamenický Šenov, encontrarás una atracción que recuerda los paisajes islandeses. Se trata de los gigantescos pilares de basalto, conocidos como **Panská skála**. Es una vista impresionante. Así que, si tienes un fin de semana libre, no dudes en planear una excursión a esta zona. Te sorprenderá la diversidad y los paisajes pintorescos.