El artículo fue escrito por Jagoda Różycka, periodista de Gazeta.pl.
El nuevo variante del coronavirus llamado Kraken es una submutación de Ómicron. También se le conoce como la subvariante XBB.1.5. Según los especialistas del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), podría causar un aumento en los contagios de COVID-19 en Europa, aunque por el momento, la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) no ha señalado que Kraken represente una preocupación significativa.
El Kraken es hasta ahora la subvariante más contagiosa del coronavirus. Sin embargo, según el ECDC, no hay señales que indiquen que la gravedad de la enfermedad causada por la infección con XBB.1.5 sea diferente a la de otras variantes de Ómicron en circulación. Sin embargo, Kraken tiene una gran capacidad para evadir la inmunidad adquirida por la vacunación o infecciones anteriores. Esto, junto con su capacidad de penetrar más fácilmente en las células en comparación con mutaciones anteriores, podría convertirlo pronto en la variante dominante.
La gravedad de la enfermedad depende en gran medida del sistema inmunológico, es decir, de la resistencia del cuerpo. Las personas con alta inmunidad pueden experimentar una infección asintomática, pero en muchos casos, la infección por Kraken va acompañada de síntomas típicos como:
La Dra. Meera Chand, en el sitio web oficial de la UKHSA, subraya que "las vacunas siguen siendo nuestra mejor defensa contra futuras olas de COVID-19, por lo que sigue siendo importante que las personas reciban todas las dosis para las que son elegibles lo antes posible".
Los expertos del ECDC señalan que el coronavirus sigue mutando, y aunque actualmente no hay estimaciones de la eficacia de la vacuna para la variante XBB.1.5, aún vale la pena recibir la dosis recomendada. Las vacunas disponibles siguen siendo una medida preventiva que reduce el riesgo de sufrir una enfermedad grave.