Un nómada digital es una persona que trabaja de forma remota y al mismo tiempo viaja. Solo se necesita una computadora, acceso a Internet, y el trabajo puede realizarse desde cualquier lugar del mundo. Steve Roberts, quien en 1983 viajaba en una bicicleta reclinada computarizada, es considerado uno de los primeros nómadas digitales, y su historia fue documentada en la revista "Popular Computing".
Pieter, a los 27 años, cuando ganaba 500 dólares al mes, se dio cuenta de que algo le faltaba. Decidió cambiar su vida y comenzó a crear startups, lo que le permitió combinar trabajo y viajes. En un episodio del "Lex Fridman Podcast", admitió que ha trabajado en 40 países y 150 ciudades, pero aún se siente deprimido.
Esta visión de la vida es tentadora para muchos, pero como admitió Pieter, en su caso no lo hizo sentirse bien. Según él, viajar de ciudad en ciudad hace que uno se sienta desarraigado. - Ya no tienes un hogar. (...) Puedes ir a cualquier lugar. Y todos dicen: "Oh, debe ser genial, eso es libertad. Debes ser muy feliz". Pero es todo lo contrario. No creo que te haga feliz, creo que son las limitaciones las que probablemente te hacen feliz - dijo.
A pesar de las desventajas de tal vida, Pieter notó que también hay algunas ventajas. El hombre habló de los recuerdos que permanecerán con él toda la vida y de la libertad. Y la libertad, como destacó en una entrevista con el portal Elle.pl Anna Ambroszkiewicz, que combina el trabajo con los viajes, es una de las razones más comunes por las que las personas se lanzan al mundo y se convierten en nómadas digitales. - Al dejar su realidad natal, quieren crear un mundo donde serán entendidos y no juzgados. Donde la familia no girará la cabeza diciendo: "¿Qué clase de trabajo es ese que solo toma cuatro horas al día?". Un amigo que acaba de casarse no rechazará un viaje a la playa después del trabajo, (...) y una amiga que está en su segundo embarazo no le reprochará a su amiga que su reloj biológico también está corriendo - dijo.